Agradezco
a las acacias
que durante unas semanas
me hagan olvidar
cuán invasivas
llegan a ser,
con esta espléndida
floración suya,
digna de lujoso ramo de novia
que, al deshacerse,
nos regala
nevadas de pétalos
llevados por el aire,
que ya quiere ser cálido,
de la primavera.
