Agradezco
tener a Lluna,
que me saca a pasear.
Ya sé que representa
que soy yo quien la saca,
pero hay días
como hoy,
que me quedaría en casita
y, cuando vuelvo de pasear
con la perra,
de ver los colores
del cielo y el mar,
los colores
del cielo en el mar;
cuando siento el fresquito
en las mejillas,
cómo me ha revitalizado
la caminata,
me paro a darme cuenta
de que todo ello
me llega gracias
a este bichito
que, sí, definitivamente,
me saca a pasear.
