333. Tarde de escritura, música y calorcito

Agradezco,

mirando por el ventanal

esta tarde nublada

y las hojas otoñales

de los plátanos,

el termo

que me regaló mi madre:

allí mantengo calentito

el te con que me caldeo

más el alma que el cuerpo,

mientras escucho

música de jazz

e intento ensamblar palabras

con algún sentido

y un poco de gracia.