Agradezco,
sintiéndome bendecida,
como cada vez que vengo aquí,
la acogida amorosa
de la tierra,
los árboles,
la piedra,
el silencio
del Pla dels Forcs.
Sentarme aquí
tiene siempre sabor
a vuelta a casa.
Agradezco,
sintiéndome bendecida,
como cada vez que vengo aquí,
la acogida amorosa
de la tierra,
los árboles,
la piedra,
el silencio
del Pla dels Forcs.
Sentarme aquí
tiene siempre sabor
a vuelta a casa.