Agradezco
haber colaborado
en este proyecto
luminoso, lleno de vida
en el que las palabras
y las imágenes
realizan la alquimia
de transformar
dolor en belleza.
Hoy, además, agradezco
haber gozado
el espectáculo
en que cuatro mujeres
maravillosas presentan
con voz y música
los fragmentos
que tan bien ha tejido Carme Oller.
