Agradezco
la calidez,
la venturosa certeza
que siente el corazón
de estar en casa
cuando me acompañan,
cuando acompaño
a aquellas personas
que, más que amigas,
sé hermanas
de espíritu.
Agradezco
la calidez,
la venturosa certeza
que siente el corazón
de estar en casa
cuando me acompañan,
cuando acompaño
a aquellas personas
que, más que amigas,
sé hermanas
de espíritu.