339. Encuentros

Agradezco

el encuentro inesperado

y aquel que hacía tiempo esperaba,

con los que tanto he gozado hoy.

¡Qué maravilla,

este recibir y dar

tan sabroso,

el intercambio de palabras y miradas

en que los corazones

pueden dialogar

sin obstáculos!

Regalos como estos,

tan llenos de verdad,

me dejan

durante horas

la sonrisa

colgadita,

balanceándose

feliz

de oreja a oreja.