Agradezco
el solecito
que, estos últimos días de verano,
ya regados por la lluvia
y entibiados por brisas frescas,
me permite gozar
de mi piel
al aire libre
antes de que haya que taparla
hasta el año que viene.
Agradezco
el solecito
que, estos últimos días de verano,
ya regados por la lluvia
y entibiados por brisas frescas,
me permite gozar
de mi piel
al aire libre
antes de que haya que taparla
hasta el año que viene.