321. Lluvia de verano

Agradezco

haber tenido que cerrar

ventanas y las puertas del balcón.

Este cuerpo

mío de mamífero,

igual que los árboles de la plaza,

está encantado

de recuperar el fresquito

y sentir el agua

-la vida-

bajando del cielo,

después de estos días de bochorno.