Agradezco
el placer
ancestral, tan instintivo,
de remover
la tierra del bosque,
ablandada por la lluvia.
Descubrir, además, que me vigila
un petirrojo descarado
que espera algún gusano
para merendar
redobla el goce
que experimento.
Agradezco
el placer
ancestral, tan instintivo,
de remover
la tierra del bosque,
ablandada por la lluvia.
Descubrir, además, que me vigila
un petirrojo descarado
que espera algún gusano
para merendar
redobla el goce
que experimento.