Agradezco
haber encontrado
rastros de conejo
en el paseo
de esta mañana.
Me han recordado
cuánta vida
nos rodea y nos pasa
desapercibida
si no nos detenemos
a mirar, a escuchar,
a oler…,
a colocarnos
en la humilde posición
de visitantes
con la mente abierta
a todo descubrimiento.
