Agradezco
las benditas
oportunidades que la vida
-sabia maestra-
me va trayendo
para que reconozca y acepte
con ternura y una sonrisa
ese aspecto tan humano
y que el miedo
me ha llevado a negar
una vez y otra:
mi fragilidad.
Agradezco
las benditas
oportunidades que la vida
-sabia maestra-
me va trayendo
para que reconozca y acepte
con ternura y una sonrisa
ese aspecto tan humano
y que el miedo
me ha llevado a negar
una vez y otra:
mi fragilidad.