Agradezco
aquel suspiro
profundo,
hondísimo,
radical,
absoluto,
que expresa el alivio
de cada molécula
de mi cuerpo
cuando,
finalmente,
ya era hora,
es que no podía más,
no sabía qué más bailar…,
puedo vaciar
mi pobre
vejiga.
Agradezco
aquel suspiro
profundo,
hondísimo,
radical,
absoluto,
que expresa el alivio
de cada molécula
de mi cuerpo
cuando,
finalmente,
ya era hora,
es que no podía más,
no sabía qué más bailar…,
puedo vaciar
mi pobre
vejiga.