Agradezco
el reconfortante,
cálido, tan casero
olor a pan tostado
que me recibe
cuando vuelvo,
despeinada y tiritando,
de tender la ropa
en la azotea.
Agradezco
el reconfortante,
cálido, tan casero
olor a pan tostado
que me recibe
cuando vuelvo,
despeinada y tiritando,
de tender la ropa
en la azotea.