Agradecer, un gesto íntimo que podemos compartir
El agradecimiento es el más elevado de los sentimientos, el más curativo de todos ellos. Y compartir, la actividad humana más gratificante. Lo intuimos, los sabios nos lo dicen desde hace siglos y las pruebas de laboratorio lo confirman, cada vez con más rotundidad.
La historia de mis textos agradecidos se inicia en las redes sociales. Y de redes va la propuesta. De crear red de complicidades, de apoyo, de recordarnos —a nosotras mismas y entre nosotras— que tenemos mucho que agradecer. Sin negar aquello que nos duele, aquello que nos espanta, aquello que nos preocupa, nos invitamos a detenernos un instante y preguntarnos qué podemos encontrar para agradecer. Y, cuando se desarrolla la práctica, el músculo de la gratitud, os aseguro que no hacerlo cuesta mucho.
He observado, además, que cuanto más concretas somos, más potente es la experiencia. Aquello de Lo agradezco todo nunca tendrá la fuerza de, pongamos por caso, Agradezco la lejía: me permite tener la casa limpia, y su olor me recuerda a cuando era pequeña y mi abuela fregaba el suelo mientras tarareaba una canción. La persona ha conectado con algo muy auténtico, importante para ella. Cuando lo comparte, quien lee siente esta verdad y puede conectar con su propia verdad. Incluso si no lo expresa con palabras, la vibración de la verdad llega a quien lo recibe.


Comparte aquí tu gratitud
A menudo, por falta de costumbre y/o porque la vida nos lo puede estar poniendo difícil, esta búsqueda del motivo para sentirnos agradecidas puede resultar ardua. Aquí, como en tantas, tantas cosas, la comunidad juega un papel fundamental: lo que tú ahora ves ayuda, inspira a otra persona. Lo he constatado muchísimas veces.
Por eso os propongo que, como empecé a hacer yo, compartáis con las demás aquello que la gratitud lleve a vuestros corazones. Sea un dibujo, una foto, una palabra o diversas unidas en un texto, sea… hacédmelo llegar a esta dirección electrónica: nuestrosagradecimientos@gmail.com. Si me dais permiso y me indicáis cómo queréis que se publique, lo incluiré en l’apartat, donde podremos conjuntamente sembrar semillas de reconocimiento, tejer una red en que nosotras y cualquiera que lo desee o lo necesite podamos nutrirnos con la alta energía que implica este gesto tan simple y tan profundo de dar las gracias.