Agradezco a mi rodilla que, con su esguince, me haya recordado que no preciso ir deprisa. Tengo todo el tiempo del mundo y lo que más me gusta es sentirme poquito a poco.
Agradezco a mi rodilla que, con su esguince, me haya recordado que no preciso ir deprisa. Tengo todo el tiempo del mundo y lo que más me gusta es sentirme poquito a poco.