Agradezco los caminos del bosque, en pendiente y llenos de hojas que resbalan, por ayudarme a bajar el ritmo del caminar, para hacerlo con atención plena, por aflojar las voces de mi mente incordiante.
Agradezco los caminos del bosque, en pendiente y llenos de hojas que resbalan, por ayudarme a bajar el ritmo del caminar, para hacerlo con atención plena, por aflojar las voces de mi mente incordiante.