Agraeixo,
con la sonrisa
bien pegadita a las mejillas,
las manos y los corazones
de los amigos queridísimos
que, con jubiloso ímpetu
e infinita generosidad,
están trabajando
para hacer más confortable
mi nido, impregnado
ya de tan amorosa energía.
Agraeixo,
con la sonrisa
bien pegadita a las mejillas,
las manos y los corazones
de los amigos queridísimos
que, con jubiloso ímpetu
e infinita generosidad,
están trabajando
para hacer más confortable
mi nido, impregnado
ya de tan amorosa energía.