Agradezco
las gafas,
humildes, discretas,
que me permiten
gozar de un libro,
escribir un poema,
percibir los detalles
de un objeto,
de un rostro, de una flor,
cocinar, limpiar (bien),
ir a comprar,
cortarme las uñas,
llamar a una amiga,
enviar mensajes,
leer los que me llegan…
